Angélica Carrasco vuelve ahora a la galería en donde se exhibió por primera vez su obra, en 1993, pronto hará de ello veinte años: la legendaria y entrañable Galería José María Velasco, del INBA. Vuelve con una obra hecha, que sólo admite perfeccionamiento, recursos que conforman una estética, un dominio técnico y un despliegue de originalidad que únicamente son dables en la madurez plena. Teresa Vicencio Álvarez Directora General Instituto Nacional de Bellas Artes
domingo, 11 de agosto de 2013
Prólogo
La vocación y los empeños de Angélica Carrasco parecían dirigirse en un principio a la escultura, pero un alto en el camino la derivó hacia el grabado. Desde entonces es distintivo de ella en la gráfica un trabajo esmerado, de fuerte personalidad y altísimo nivel plástico. Un trabajo inconfundible: de gran formato, en negros y grises de ricas calidades y que se sirve a la vez que dignifica del neoexpresionismo abstracto.
Angélica Carrasco vuelve ahora a la galería en donde se exhibió por primera vez su obra, en 1993, pronto hará de ello veinte años: la legendaria y entrañable Galería José María Velasco, del Instituto Nacional de Bellas Artes. Vuelve con una obra hecha, que sólo admite perfeccionamiento, pues hace tiempo que está ya dotada, de recursos que conforman una estética, un dominio técnico y un despliegue de originalidad que únicamente son dables en la madurez plena.
De su exposición inmediata anterior a ésta, la que vimos apenas en 2011, su crítico Carlos Blas Galindo afirmó que atestiguaba la absoluta consolidación de su trayectoria y de su lenguaje personal; encontró que su obra es más vital, que su destreza ha devenido virtuosismo y que sus hallazgos técnicos aguardan sólo el manual –escrito por ella- que consigne sus procedimientos.
Angélica Carrasco, la motivan las experiencias de la vida y la necesidad de sentirse viva. Todo puede ser una fuente de inspiración para ella. Ha sabido captar a través de fantásticas imágenes monumentales nuestro mundo y la cultura contemporánea, habitados por el horror, sin orden ni razón, como dijo a la revista The California Printmaker, órgano de comunicación de la California Society of Printmakers, de la cual es miembro desde 1995 y con la que participa en muestras colectivas que se presentan en ciudades de Norteamérica y Europa.
Detrás de su obra personal, lo mismo que de su loable desempeño como maestra y promotora del grabado,
podrían estar presentes de cerca o de lejos y por distintos motivos las figuras de Durero, Rembrandt, Goya, Gauguin, Van Gogh, Rauschenberg, Motherwell, Tápies, Alechinsky, el Grupo COBRA y los expresionistas alemanes.
Angélica Carrasco nos dice que el Instituto Nacional de Bellas Artes la formó. Con ello rememora su paso, de 1981 a 1983, por el Centro de Educación Artística (CEDART), donde cursó el bachillerato; por la Escuela de Iniciación Artística 4, de 1982 a 1985; y finalmente por la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”, de 1987 a 1992, donde obtuvo el grado de licenciatura en artes visuales, en
la especialidad de disciplina gráfica.
Miembro del Sistema Nacional de Creadores, ha recibido muchos otros reconocimientos y premios, como se podrá observar en la parte correspondiente de este catálogo.
“Se habla de revalorar el grabado comenta Angélica Carrasco y no es así. El grabado tiene ya un valor, lo que hay que hacer es crear y capacitar un público para él. La nueva lectura que el grabado requiere habrá de ocurrir una vez reforzada la secuencia educación artística, producción autoral, difusión de la gráfica, creación de públicos y de críticos.” Todos estamos de acuerdo con ella. Esta exposición suya, Un despiadado país de las maravillas. Grabado y Gráfica, sin duda contribuirá al logro de este propósito múltiple.
Teresa Vicencio Álvarez
Directora General
Instituto Nacional de Bellas Artes
Pautas a contrapunto en dos ritmos, para aproximarnos a leer la obra de Angélica Carrasco
I. A manera de preámbulo, una pequeña historia
Bajo un primer momento de auto-reconocimiento, pareciendo seguir los pasos de la Alicia de Lewis Carroll, las manos de Angélica Carrasco se posan frente a un gran espejo y ella dirige su mirada sobre si misma y su entorno en el reflejo. Instante de percepción y descubrimiento, se detona entonces un puente entre la realidad de donde ella proviene y el portal que ante sus ojos va estimulando su férrea imaginación, inaugurando para sí misma, en ese acto, el instante creativo.
Su conciencia le pide que se aferre como firme soporte, a sus pies pegados en el suelo y los dedos de sus manos al espejo, que representarían la investigación teórica y la experimental concreta a la que ella es asidua seguidora y ahora promotora. Y es hasta entonces, con ese respaldo, que Angélica, ahora desdobla en el reflejo, se lanza a explorar ese mundo que ahora la acoge, desvaneciéndose para decodificarlo, destruirlo y reinventarlo.
Aventurada ya dentro de este espacio proyectado, que es el campo del arte que ha elegido para des-envolverse, selecciona una variedad novedosa de materiales y sustancias como recursos indagatorios y de intervención; por instantes sus manos, ojos y pies, empiezan a coordinarse con tales recursos, aparentemente de modo inconexo, para tornarse en simbólica danza gestual, sensual y visceral, que plasma en soportes gráficos y que después resultarán estampas, trance extático donde ella va vertiendo signos de expresión que les son ahora propios; logrando en ese efímero e inaprehensible tránsito, lo que hemos llegado a reconocer como libertad de creación.
Corolario de todo este trayecto espectral, Angélica se va estableciendo a sí misma como artífice de una sinfonía visual que pudiera cautivarnos, y podemos percatarnos que en el trayecto nos ha transformado en cómplices, con apenas invitarnos a ser su público espectador, pero siempre y cuando, dicho sea de paso, nos armemos a la tarea de detenernos en observar, analizar y disfrutar de las composiciones que realiza. La puerta de este otro espejo ha sido abierta, queda en nosotros abordar o no esta experiencia. Aquí apenas se ha intentado ofrecer uno de los muchos catalejos posibles, para no ingresar tan desprevenidos, en esos múltiples recorridos visuales que Carrasco nos comparte.
II. Angélica dual. Intento de disección a una creadora
Angélica Carrasco, grabadora mexicana formada en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado la Esmeralda del INBA, va recreando en la medida que le recorre, una dimensión del arte congruente con sus ideas, formación y percepción. Contra viento y marea, cree firmemente en lo que indaga, rastrea y genera, obteniendo piezas de peculiar y sutil belleza.
La obra que presenciamos, es resultado del diálogo incesante e inquietante entre una Angélica dicotómica:
Por un lado, la profesional investigadora, metódica y reflexiva. Quien tras conocer y ejercer los secretos en la manipulación de diversas técnicas del grabado tradicional, obtiene gran dominio en el conocimiento de sus procesos y destrezas. Pero no conforme con ello, se entromete en materiales, sustancias y soportes gráficos experimentales. Materiales todos ellos, que tras diversas pesquisas personales, ella concluye: poseen efectos menos agresivos hacia la salud del ejecutante gráfico. Pero yendo aún más allá, estos materiales y técnicas renovadas, habilitan además alternativos métodos de creación dentro de la gráfica, a la que esta autora denomina la gráfica híbrida, y desenlazan también nuevas posibilidades de registro, textura, economía en tiempo y calidad de imagen, así como tamaño en la estampa.
Por otro lado y de modo paralelo, Angélica es como un demiurgo o arqueólogo de lenguas encriptadas, que parece invocar y despertar fibras olvidadas dentro de lo más recóndito de nuestra psique, al mostrarnos ciertamente en cada una de su obras, cosmos codificados, códices contemporáneos, aparentemente inentendibles; y todo esto a pesar de existir sobre nosotros más de un siglo de modernidad en arte y a pesar de haber incorporado en muchos aspectos de nuestra vida, atisbos de modernidad en variados campos de nuestro aparente desarrollo.
Trabajando con un balanceado menú de blancos y oscuros, siempre variado, armónico y aparentemente simple en su ejecución y resultado, contenido todo ello dentro del formato de la placa y la estampa, o incluso aún, rebasando estos soportes; las manchas, líneas y puntos de diversa densidad, tamaño y forma, van articulando una gramática visual que de despega por completo de la mera representación de figuras, y del mismo modo, trasciende al tiempo o las culturas. Así, eso que ubicamos vagamente como abstracción, es gesto, acento, énfasis o rasgo volcado en la superficie concreta, instaurándose como signos caligráficos primigenios en la obra que ahora vemos; y que no únicamente refieren al caudal de estados de ánimo, sentimientos, complejas pulsaciones y pulcras ideas de la autora, sino con los cuales, liberándonos de muchos de nuestras acartonadas preconcepciones, podríamos identificarnos y gozarlos también, y aún sin ser artistas, con tan sólo dejarnos seducir al recorrer con la mirada, el vaivén y coordinación de formas y ritmos que esta artista fija en sus estampas.
Por todos estos sentidos que van aflorando tras detenerse un poco en revisar, contemplar y reflexionar sobre su obra, es que invito a que degustemos de este alarde de oficio y propuesta que han hecho de Angélica Carrasco, miembro actual del Sistema Nacional de Creadores, y más allá, persistente como comprometida promotora de la gráfica como una disciplina y expresión siempre vigentes.
Alfredo Matus
Barrio de Tepito, mayo de 2012
Semblanza curricular
ANGÉLICA CARRASCO ACEVEDO Artista Gráfica. Mexicana
Estudió la licenciatura en Grabado en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”, México (INBA/SEP) así como en los Talleres de Educación Continua de la Academia de San Carlos, UNAM. Actualmente es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Ha sido jurado y asesora del Programa de Residencias Artísticas para Creadores de Iberoamérica y de Haití en México, Diseña y coordina para el Programa Creadores en los Estados el Diplomado de actualización profesional “Análisis Gráfico para la Producción”. Desde 1995 es miembro de la Sociedad de Grabadores de California, U.S.A. Ha participado en diferentes exposiciones colectivas de Norteamérica y Europa.
Selección de exposiciones internacionales
2003 Radical Printmaking, 36 artists, 56 innovations.
Universidad de San Francisco, California, U.S.A.
2001, 2000, 1997, 1992 Bienal de Gráfica
América Latina y el Caribe, La Joven Estampa. La Habana, Cuba.
1997 Bienal de Gráfica Latinoamericana y del Caribe. San Juan Puerto Rico.
1997 V International Art Triennale Majdanek 97 Majdanek, Polonia.
1996 In situ Saint Jerome, Montreal, Canadá. Museo Universitario del Chopo, D.F. México.
1996 North American Printmaking Exhibition. Beyond boundaries.
Bank of America Concourse Gallery, U.S.A.
1992 Five Printmakers. International Gallery of Contemporary Printmaking. Philadelphia U.S.A.
Selección de muestras individuales
2012 De lo numinoso y otros vientos. Centro Cultural de Real de Catorce. S.L.P.
2011 A través del espejo. Fundación Sebastián, México, D.F.
2005 Huecograbado monumental. Museo de Arte Contemporáneo No. 8, Aguascalientes, México.
2000 Itinerario gráfico 1987-2003. Galería de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público. México, D.F.
Reconocimientos
2006-2003 Programa Artes por todas partes. Secretaria de Cultura. Gobierno del D.F. México.
2004 Programa Nacional de Educación por el Arte. CONACULTA, INBA, CENART, D.F. México.
2001 Premio de Adquisición en Estampa. IX Bienal Nacional de Dibujo y Estampa. Diego Rivera. México
2000, 1995 Mención Honorífica en Una Interpretación Moderna del Quijote
Festival Internacional Cervantino Guanajuato, México
1999 Premio Único de Adquisición en Grabado. Segunda Bienal Nacional de Pintura y Grabado ALFREDO ZALCE Morelia, Michoacán, México
1998, 1999 Programa “Jóvenes Creadores”. FONCA disciplina Gráfica. D.F. México.
1996, 1994 Premio de Adquisición, Gráfica, XIV y XVI Encuentro Nacional de Arte Joven, México
1994 Reconocimiento Oficial del Rector de la UNAM Dr. José Sarukhán Kermez a la Creación Artística y Difusión de la Cultura, UNAM, México
1989 Mención Honorífica en el Salón Nacional de Pintura, Galería del Auditorio Nacional, D.F. México
Obra en acervos y colecciones
Museo del Arzobispado, SHCP, México, D.F.
Museo Nacional de La Estampa, México, D.F.
Museo de la Estampa. Toluca,Edomex
Biblioteca de San Francisco, California. U.S.A.
Centro de Investigación y Experimentación
del Arte Gráfico de Aguascalientes
El Obraje. Ags. México
Instituto Potosino de Bellas Artes,
San Luis Potosí, México.
Centro Cultural Casa del Diezmo
Celaya, Guanajuato. México
Museo Diego Rivera, Guanajuato, México
Museo del Chamizal. Chihuahua, México
Casa de las Américas, Colección Arte de
Nuestra América, Haydeé Santamaría.
La Habana, Cuba
Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce
Morelia, Michoacán, México
Museo de Arte Contemporáneo No. 8
Aguascalientes, México
Colección Mtro. Carlos-Blas Galindo
sábado, 10 de agosto de 2013
Angélica Carrasco. Un despiadado país de las maravillas
Se terminó de imprimir en junio de 2012
fue impreso en papel couche
se utilizaron las familias tipograficas comforta y helvetica
www.angelicatravesdelespejo.blogspot.com
www.angelicarrasco.blogspot.com
Queda prohibida la reproducción parcial o total de
esta publicación bajo ningún sistema o medio
digital, electrónico y mecánico sin autorización del
autor.
Este catálogo se realizó con apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes a través del
Programa Sistema Nacional de Creadores de Arte, 2008
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